Acompáñame con tu aroma,
Para no perderme en la oscuridad,
En mi valle o infierno sé tú mi paloma
Y que al final de este truncado camino,
vea tu brillo.
No hablo sino de una mujer, de las
mujeres,
Pues es todo lo que el amor tiene
impregnado en sus prendas,
Mujer santa, mujer diosa, toda poderosa,
dime de mí qué quieres,
Para no hacer otra cosa que acompañarme
de ti, en una mirada, una sonrisa o lágrima.
Acompáñame con tu presencia, con tu
ausencia y la prenda que dejaste en mí,
Acompáñame en la soledad que me besa, en
lo que vivo o muero,Con tus restos de sueño… con tus ganas de estar a mi lado,
Sé mi cómplice contra el destino… te
quiero aquí.
1 de junio de 2011
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